lunes, 18 de julio de 2011

33- Alguien acá tiene que estar loco

He aquí una poesía que escribí con una consigna del taller literario♥




El sol golpea tu cara con furia
Los toscos destellos te ciegan las pupilas
Y te llevan a la boca un sabor azucarado
Dulce azúcar, néctar para tristezas azules
Que acarrea recuerdos de algún lugar
En el que los instantes eran progresivos

Cuándo te asomas por algún hueco de tu mente
Frente a vos ya no hay vereda a la cuál correr
Porque tu cabeza titila
Relojea
Se revuelve y perece en la miseria
Agoniza
Y entre tus neuronas, todo el tiempo líneas
O cuerdas
O lazos 
O cintas
O moños
O vidrios que te desangran
(Desde adentro)
Y ya no te reflejan
¿Es que no tenés alma, querido?
Esconder el rostro entre las manos
No va a hacerte pensar como todos
Los ves a la distancia
Mientras ellos se preguntan sobre vos
Y ahí, volvés a vos mismo
Siempre tratando sin éxito
De escapar de tu piel de acero
Y otra vez
Todos tus quiénes gritan al unísono
“¡¿A dónde pensas ir?!”

Basta de gritar, enroscándote en el piso
Te obligan a verte a través de una cortina de humo
Púrpura
Pies púrpuras
Interlocutores púrpuras
Sentimientos púrpuras
¿Y el mar?
El mar tal vez mañana se vuelva púrpura

¿Y vos… Dónde estás?
Porque tu cuerpo no puede tocarte
Tus manos se perdieron
Sus manos se perdieron
¿Y ellos… Dónde están?

Las estrellas de tu noche
Cuelgan cómo péndulos
Todo el tiempo te recuerdan qué hora es
(Y todo el tiempo la hora es la misma)

¿Y ella… Dónde está?

Tus células reaccionan
Cómo si estuvieras dibujado
Tus células no existen
Mientras te contorneas
Como caricatura a la que no terminan
Por falta de presupuesto
Sobre la hoja vacía
Carente de ésa materia que anhelas

Hoy mientras corres entre la nada
Soplas anormalidades
Deseas ser parte de algún cielo esplendoroso
En el que tus monstruos ya no aturdan
Y el rostro caricaturesco que te absorbe
Muera alguna vez ante tu cuchillo

Estirándote sobre las nubes
Como la poesía de algún neurótico
Alguien dentro tuyo te pregunta
Si es que estás loco
O simplemente
Te quedaste sólo.

martes, 5 de julio de 2011

Ya no creo en nadie, ya no creo en tí, ya no creo en nada porque nadie cree en mí.

Acá estoy, otra vez, sentada en el mismo frío rincón.
A veces siento que lo único que hacemos los humanos es lastimarnos entre nosotros. Qué seres tan ignorantes, seres tan increíblemente despreciables. Es tanta la rabia y la agonía que me quema las neuronas... Y el sentimiento de soledad es tan inconmensurable, abrumador... E irracional. No estoy sola, y lo sé, pero entonces ¿Puedo acaso ser tan egoísta? Tener tanta gente y una vida que tantos no tienen, ¿Y aún así darme el lujo del sentimiento desconsolador? No entiendo aún los por qués de todo ésto. Siento tanto rencor y asco hacia las personas, tanta repugnancia hacia la generalidad, tanto temor a ésa especie que hiere continuamente, y no lo comprendo. (¿Es acaso esa misma repulsión la que siento por mí?).
Es como si me arrancaran el corazón, así, como viene. Sin anestecias ni cuchillos, sólo a mano limpia, y el dolor... El dolor debería haberse ido, pero aún con el pecho vacío, el dolor sigue ahí. Y entonces suelo parar a preguntarme "¿Qué soy yo acá hoy?"
Siempre que me imagino, en mi mente estoy sola. Sola en una nada austera y llena de neblina. Tal vez, una enorme pared frente a mí, como una agolpante realidad.
Entonces, cuando por fin me alivio con el "Todo ésto puede salir bien" toda la pared cae. Caen los ladrillos contra mi rostro, como si estuvieran dirigidos a consciencia. La cruda realidad me golpea el rostro, como diciéndo "A ver si razonás, ¡Idiota!" Sí, tan idiota y tan frágil, tan patéticamente fácil de derribar.

(Tal vez deberías saltar hacia mi pecho con alguna cuchilla afilada que robes de tus pensamientos destructivos y terminar de una vez con toda ésta falacia)
(Tal vez deberías haber hecho todo éso antes  de que pasara todo ésto)

"¿Razonar?" Tal vez diga indignada, señalando el rincón en mi pecho dónde en algún momento debió haber existido el metafórico contenedor de mis sentimientos. 
 "¿Razonar?... Creo que vos y yo estamos hablando idiomas distintos"
 Tal vez no seas consciente de aquellas cosas que pueden razonarse y de aquellas cosas que no, por mucho que lo pidas. 

Todo es amor. El amor es tristeza, es rencor, es resentimiento, celos, venganza, desconfianza, ira, llanto, desesperación, dolor, odio.
El amor es odio, y todo es amor.


 Too little thin for you to love me